Algunos consejos para la administración de las pruebas de diagnostico diferencial con eye tracking

Como puede imaginarse, el trabajo con bebés es especialmente complejo ya que requiere de una conducta muy precisa para poder realizar las pruebas con las que estás trabajando. En el caso que nos ocupa, a pesar de que la mejora de los sistemas de eye tracking es muy grande, aún se precisa realizar un proceso de calibración que permita a nuestros sistemas adaptarse a cada uno de los bebés que pasen por el mismo. Este sistema de calibración requiere de la atención del bebé en 5 puntos específicos de la pantalla. A pesar de que pueda parecer una tarea complicada, vamos a intentar exponer aquí algunas de las buenas prácticas que pueden ayudar a hacer más fácil el proceso.

Vídeo pre calibración

En el momento antes de situar al bebé delante del equipo, puede que este haya estado jugando con algún elemento o haya estado prestando atención a otro objeto o persona que aún continua en su campo de visión. Para atraer la atención del bebé hacia el monitor, es muy útil tener un vídeo de colores llamativos y con sonido, que provoque la orientación. Esta presentación se puede llevar a cabo dentro del mismo software de eye tracking permitiendo que presionando una tecla en el momento en el que vemos que la atención ha sido captada, podemos pasar del mismo a la calibración en cuestión de segundos.

Animaciones de calibración con sonido

Una vez la persona al control pulsa la tecla correspondiente, se pasará del vídeo previo a la pantalla de calibración. En esta, para facilitar la tarea, el investigador puede seleccionar que en lugar de la presentación de un punto (que sería la calibración estándar para adultos) aparezcan pequeñas animaciones acompañadas de sonido. Estas animaciones ayudarán a captar la atención del bebé en cada uno de los cinco puntos que necesitamos calibrar.
Es muy importante en este punto que cada una de las animaciones venga acompañada de sonido. Esto se debe a que por momentos el bebé va a distraerse y a sacar la vista del monitor con lo que si no acompañamos dichas animaciones de sonido, el bebé no tendrá forma de saber que la animación está presente en pantalla.

Reflejo de orientación

El momento más fácil para realizar la calibración es cuando el bebé realiza el reflejo de orientación, es decir, el momento en el que mueve la cabeza para ver el estímulo por primera vez. Esto quiere decir que la persona que esté al control del equipo, tiene que darle la orden al sistema de empezar la calibración justo cuando el bebé va a realizar ese movimiento.
Si en lugar de hacerlo de esta forma esperamos que el bebé mantenga su vista fijada en el punto de calibración una vez ha pasado ya el reflejo de orientación, se nos va a hacer más difícil conseguirlo puesto que en la pantalla ya no está sucediendo nada nuevo que llame la atención al bebé.

Tener un equipo de alta frecuencia

Relacionado con este último punto, tener un equipo de alta frecuencia va ayudar a que la rapidez de la calibración sea mayor, permitiendo que con este reflejo de orientación, la información que capta el tracker sea la suficiente para realizar el proceso correctamente. Este tipo de equipos de alta frecuencia normalmente se recomienda a investigadores que necesitan tener una información muy detallada del movimiento del ojo. En este caso de todas formas, esta recomendación viene dada porque con equipos de alta frecuencia, el tiempo que necesita el tracker y el software asociado para realizar el procedimiento necesario en cada punto de calibración es menor. De este modo, es suficiente con el reflejo de orientación hacia el punto de calibración o una corta mirada hacia el mismo para poder calibrar el equipo, reduciendo el tiempo y la complejidad asociada a este proceso.

Evitar interferencias visuales de los padres

En el caso de optar por una disposición en la que el bebé esté sentado/a en el regazo del progenitor, hay que ir con cuidado para que el mismo no mire en ningún momento a la pantalla puesto que eso muy posiblemente, dada la posición en que se sitúa, provocaría que el tracker captara sus ojos en lugar a los del bebé, provocando interferencias que si no se detectan en el momento en el que pasan, pueden resultar imposibles de detectar.

Sonido

Como ya hemos mencionado, tanto en los vídeo de pre calibración como en las animaciones el sonido es importante para que el bebé, a pesar de no tener la mirada en la pantalla, pueda tener la noción de que está ocurriendo algo. Por ese motivo, tener el volumen del sistema correctamente configurado es importante. En caso de usar altavoces externos además, es importante que su colocación no provoque una respuesta de orientación hacia ellos en lugar de hacia la pantalla. Por este motivo, si se quiere usar altavoces externos, se recomienda que se posicionen detrás de la pantalla del tracker.

Evitar los movimientos bruscos en la periferia

Se por parte del investigador que esté manejando el tracker o por parte de los padres, si se realizan movimientos dentro del campo de visión del bebé, estos pueden pueden provocar la desviación de su atención. Así, hay que ir con cuidado tanto durante el proceso de calibración como durante el registro a no interferir en la conducta del bebé, no interaccionando con él ni realizando ningún cambio brusco de posición o incluso evitar cambiar nuestro foco de atención si nuestra posición está en su campo de visión periférica. Así, por ejemplo, si el investigador está dentro del campo de visión del bebé y este cambia el foco de atención levantando la vista de la pantalla del ordenador para mirar a uno de los padres o a algo que pase en su entorno, este movimiento puede ser percibido por el bebé.