Potenciación de las actividades, estrategias y procesos en la industria 4.0 gracias al Eye Tracking

Algunas actividades profesionales requieren de complejos aprendizajes y largos entrenamientos para su correcto desempeño. Dentro del sector industrial, el proceso de preparación, planificación e implementación de lineas de producción, ha sido una tarea trascendental que tiene un efecto directo sobre la eficiencia de la empresa afectando por ende a la cuenta de resultados de forma significativa. Estas tareas de planificación además, también impactan directamente a muchos otros factores como son, la comodidad de los empleados, la prevención de riesgos laborales, la mejora de las condiciones de trabajo, la mejora de la infraestructura y de su utilización, entre muchos otros.
Hasta el momento, la carga de todo estos cálculos, recaía en la utilización de mediciones de tiempo o como mucho, la utilización de tablas de estandarización que desgraciadamente no dejaban de ser valores absolutos en pocos casos adaptados a la realidad de las fábricas en las que se estaban implementando.
Actualmente, y dentro del marco de la nueva oleada de tecnología inundando las fábricas en la ya oficialmente denominada industria 4.0, podemos disponer de toda una gama de herramientas que nos permiten ir más allá de las herramientas tradicionales y como dice Page Clinton (UX Manager en RF Group) en su conferencia en el World Usability Congress, ponernos en las botas de nuestros trabajadores.

Ver la conferéncia de Page Clinton en youtube

Este grado de inmersión lo conseguimos mediante una amplia gama de sensores que van desde el Eye Tracking hasta los sensores de movimiento. Los mismos, nos permiten acortar estos periodos de aprendizaje, comprender mejor el ambiente laboral y los factores humanos que intervienen en las actividades profesionales con el objetivo de aumentar la seguridad, productividad y eficacia en el puesto de trabajo. Medir los procesos mentales complejos como la toma de decisiones y la resolución de problemas con los métodos cualitativos actuales, presenta limitaciones. Sin embargo, como herramienta de investigación del comportamiento, el Eye Tracking proporciona una información menos sesgada y más precisa de la carga cognitiva de las tareas desarrolladas por los profesionales en la Industria. Su uso nos permite evaluar el desempeño de una actividad, dar entrenamientos especializados, una transmisión más eficaz del conocimiento, tiene aplicaciones para la ergonomía, la medición de los factores humanos, la seguridad y prevención laboral. Prueba de su gran utilidad, son los resultados de los estudios que se presentan a continuación, realizados en los campos de: la meteorología, la aeronáutica, la construcción y la medicina (cirugía).

Qué tecnologías tenemos a nuestra disposición

Eye tracking

La imitación es una de las principales estrategias que utilizamos para adquirir nuevos conocimientos. El Eye Tracking sigue la hipótesis “eye-mind” (ojo-mente), la cual propone que cuando miramos un estímulo, lo procesamos mentalmente. Esta técnica nos da la posibilidad de comprender mejor cómo los expertos en determinado campo de la industria toman decisiones, desarrollan su trabajo e interactúan con su ambiente sin interferir en su actividad.
Con el uso de esta tecnología, obtenemos dos tipos de datos diferentes. Por una parte, un complemento vital a la investigación cualitativa que hasta el momento era nuestra única herramienta en este ámbito. Mediante la visualización en directo o diferido de las grabaciones realizadas con esta tecnología, podemos realizar una validación cualitativa de la adecuación de señales, tareas, comportamientos del trabajador, interacciones, etc.
Pero además, mediante un análisis pormenorizado de los resultados obtenidos, se puede sacar mucha más información de relevancia que nos permita de forma objetiva, medir el desempeño en tareas determinadas.
De esta forma, podemos complementar los datos cualitativos con tiempos de procesamiento de la información, tiempos de ejecución, tiempos de detección de señales y mucho más.

Sensores de movimiento

Más dirigidos a la ergonomía, los sensores de movimiento o IMUs, nos permiten de una forma sencilla y ecológica (no intensiva y en el entorno de trabajo real, sin necesidad de desplazarse al laboratorio) medir la adecuación de las posiciones y movimientos que el operario necesita realizar para cumplir una tarea determinada.
Mediante estos sensores, podemos medir fácilmente si un puesto de trabajo concreto requiere al trabajador la realización de movimientos que a la larga podrían ser perjudiciales para su salud. Además, también pueden usarse para la medición de movimientos repetitivos, pudiendo ser usados por ejemplo, en pruebas piloto de lineas de montaje o en etapas tempranas del desarrollo de procesos para así medir las mejoras en eficiencia a la vez que evitamos planificar puestos que perjudiquen al trabajador.

Otros sensores

Todas estas herramientas descritas pueden a su vez ser complementadas con sensores más específicos. Mediciones de temperatura, tasas de respiración, electrocardiogramas, mediciones de fuerza muscular, etc. Podemos tener información muy detallada sobre los esfuerzos que se realizan en tareas concretas para evaluar sus riesgos e implicaciones en el proceso de producción.

Areas de aplicación

De forma transversal e independiente de industrias concretas, este tipo de tecnologías se ha usado con éxito sobre todo para monitorizar tareas de inspección visual, mejorar de forma significativa los procesos de entrenamiento y formación (skills transfer) reduciendo los tiempos y los costes de los mismos y, por último, las mediciones en puestos de trabajo sea para su mejora, evaluación, implementación o para la medición de posibles riesgos.

De forma más específica, hay algunos sectores donde se ha aplicado esta tecnología de forma pública, permitiéndonos el acceso a la valoración de su uso. Entre otros ámbitos, destacamos la medicina (cirugía), la construcción, la industria aeronáutica o la meteorología.

A continuación compartimos una presentación que resume en diapositivas dichas aplicaciones: Industria 4.0 human factor