Precisión y exactitud en equipos de Eye Tracking

La discusión acerca de los diferentes parámetros que los fabricantes publican en las especificaciones técnicas de sus equipos es constante. Debido a que no existe ninguna norma específica con la que homologarlos, cada fabricante emplea su propio método de medición o incluso su propia definición del parámetro. Es necesario entonces tener en cuenta este factor ya que, ello nos lleva a que idénticos valores en diferentes fabricantes no signifiquen lo mismo, por lo que, en general, no son valores comparables. Así ha quedado además reflejado en investigaciones como las de Zhang y Hornof (2010) o Johnson y al. (2007).

Precisión y exactitud son valores normalmente empleados para la comparación de prestaciones espaciales de diferentes eye trackers. Ambos valores se expresan en grados. Un grado de exactitud, por ejemplo, representa un error promedio de 11mm en una pantalla situada a 65 cm. Vamos a ver la definición de estos dos parámetros:

Exactitud de la fijación
Describe la distancia angular promedio desde el punto actual de fijación al medido efectivamente por el eye tracker. Describe, por tanto, la variación espacial entre las diferentes mediciones individuales.

Precisión de la fijación
Se refiere a la dispersión (valor RMS) del conjunto de valores obtenidos de mediciones repetidas de una magnitud. Se mide mediante el uso de ojos artificiales con objeto de eliminar interferencias producidas por los movimientos del ojo humano (microsacadas, temblor y deriva). Dichos valores se pueden expresar con o sin filtros de reducción del ruido.

Por tanto, los datos más fidedignos de la mirada del usuario los obtendremos cuando los valores de exactitud y precisión sean menores. No obstante, la importancia de dicho error dependerá del tipo de estudio que estemos realizando o del tipo de estímulo que estemos analizando. Por ejemplo, es menos tolerante el error en un estudio de lectura en el que se presenta al sujeto un texto con letra e interlineado pequeños que un estudio en que se presenten, por ejemplo, imágenes de paisajes.

Volviendo a la metodología de medición de deichos valores. Los requerimientos del posible método deben ser tales que permitan la repetición, la objetividad, la comprensión, la universalidad, la relevancia, la independencia y el aplicarse sobre datos en bruto, es decir, sin filtrado previo. Partiendo de estas bases, Tobii es la única compañía que públicamente muestra su metodología. Han redactado un protocolo de prueba para la obtención de dichos valores de exactitud y precisión en el que han establecido de forma rigurosa mediciones tanto en condiciones ideales como en condiciones de medición para amplios ángulos de visión, para condiciones de iluminación variables y para diferentes posiciones del usuario. Estas diferentes variantes ilustran variaciones en los parámetros que más influyen en las prestaciones de un eye tracker.

Otro punto de gran influencia en los resultados es el propio sujeto sometido al test. Por ello, algunas de las mediciones de precisión se deben realizar con la ayuda de ojos artificiales eliminado así por completo los movimientos involuntarios del ojo humano (microsacadas, temblor y deriva).

Puedes descargarte dicho documento aquí: Acuracy and Precision Test

Por tanto, este gran trabajo de definición, desarrollo de metodología e incluso programación de herramientas específicas para la obtención de los valores típicos de forma fácil permiten poder medir las prestaciones de los diferentes eye trackers de una forma equitativa. Poniendo en manos de los usuarios todos los datos necesarios para su evaluación e incluso su replicación.